El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha ordenado al Ejército extender la ocupación israelí en la Franja de Gaza hasta el 70% del territorio, según confirmaron este jueves fuentes militares israelíes. La medida, comunicada el 28 de mayo, supone una ruptura unilateral del alto el fuego mediado por Estados Unidos, que fijaba una línea de retroceso israelí hasta dejar bajo su control el 53% de Gaza.
Una violación de la «Línea Amarilla»
El alto el fuego, alcanzado en enero bajo la mediación de Washington, establecía la denominada Línea Amarilla, un límite que las fuerzas israelíes debían respetar para permitir la reconstrucción del enclave. La nueva orden de Netanyahu, según fuentes del Gobierno israelí citadas por medios internacionales, responde a la negativa de Hamás a deponer las armas y liberar a los rehenes retenidos desde el ataque del 7 de octubre de 2023.
«Netanyahu dio instrucciones a su ejército para tomar el 70% del territorio», declararon fuentes oficiales israelíes, en una decisión que organizaciones internacionales y varios gobiernos han calificado como una escalada que amenaza con dinamitar cualquier proceso de paz en la región.
Bombardeos en Beirut y expansión en Líbano
Paralelamente, el Ejército israelí reanudó este jueves los bombardeos sobre los suburbios de Beirut tras tres semanas sin ataques. Se ejecutaron más de un centenar de ofensivas en distintas zonas de Líbano, en respuesta a lanzamientos de cohetes desde el sur del país, según el portavoz castrense israelí. La incursión terrestre en el sur libanés también se ha intensificado; un militar israelí murió en combates en la zona, según confirmó el Ejército.
La expansión en Líbano se produce en plena vulneración del cese al fuego tanto por Israel como, en menor medida, por Hezbolá. Washington ha convocado para este viernes una reunión inédita entre representantes militares israelíes y libaneses para intentar contener la escalada, según informó el Departamento de Estado.
El anuncio de Netanyahu llega en un momento de máxima tensión regional. La Unión Europea y la ONU han instado a ambas partes a retornar al alto el fuego, mientras las organizaciones humanitarias denuncian que la población gazatí, arrinconada en una pequeña franja costera reducida a escombros, sufre una catástrofe humanitaria sin precedentes.




