El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha ordenado a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) que tomen el control del 70% de la Franja de Gaza, en una escalada que contradice el plan de alto el fuego auspiciado por la administración estadounidense. La orden, anunciada a finales de mayo, fue comunicada oficialmente este lunes, según fuentes del Gobierno israelí.
Bajo el plan de cese de hostilidades de 20 puntos impulsado por el presidente Donald Trump, las fuerzas israelíes debían retirarse a una zona que abarca aproximadamente el 50% del territorio gazatí, delimitada por la llamada Línea Amarilla, antes de futuras retiradas adicionales. Sin embargo, en lugar de retirarse, el Ejército israelí ha ampliado de forma constante su área de control, que ahora alcanza cerca del 60% de Gaza, mientras arrasa las zonas bajo su ocupación.
Incumplimiento del alto el fuego
A pesar de la tregua declarada, Israel continúa realizando ataques casi diarios sobre Gaza. Al menos 932 personas han muerto desde que se anunció el alto el fuego, según datos de fuentes palestinas, mientras que la entrada de ayuda humanitaria sigue severamente restringida. La orden de Netanyahu de tomar el 70% del territorio implica una ocupación aún mayor, lo que, según analistas, podría provocar un colapso humanitario total en la Franja.
La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la escalada. La ONU, a través de su Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios, advirtió el pasado viernes de que la población civil gazatí «no puede soportar más desplazamientos ni la destrucción de infraestructuras básicas».
La decisión israelí se produce en un contexto de creciente tensión regional y mientras el Gobierno de Netanyahu enfrenta presiones internas para mantener una postura dura frente a Hamás. La Casa Blanca no ha comentado oficialmente la orden, aunque el plan de paz de Trump contemplaba una reducción progresiva de la presencia militar israelí en Gaza.




