El Ejército israelí amplió su ofensiva pese al alto el fuego vigente desde abril y llamó este miércoles 27 de mayo a los residentes del sur de Líbano a evacuar hacia el norte del río Zahrani, tras demarcar la nueva línea divisoria como una zona de combate. Es la mayor orden de evacuación desde el inicio del conflicto y llega días antes de nuevas conversaciones entre Líbano e Israel en Washington.
Violación del alto el fuego
La decisión israelí, que rompe el alto el fuego alcanzado en abril, ha sido calificada por fuentes libanesas como una escalada unilateral que pone en riesgo la estabilidad de la frontera. El Ejército israelí justificó la medida como necesaria para proteger a sus tropas ante una inminente ofensiva de Hezbolá, pero analistas regionales señalan que la maniobra amplía el conflicto sin previo aviso diplomático.
La ONU, a través de su Fuerza Interina en Líbano (FINUL), expresó su profunda preocupación y pidió a ambas partes que respeten los acuerdos previos. La orden de evacuación afecta a decenas de localidades en el sur del país, donde viven alrededor de 100.000 personas, según estimaciones de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados.
Impacto regional
La ampliación de la ofensiva israelí en Líbano tiene repercusiones directas en la seguridad del Mediterráneo oriental, una zona de interés estratégico para España y la Unión Europea. El Ministerio de Asuntos Exteriores español ha instado a la moderación y al respeto del derecho internacional humanitario, mientras que la UE prepara una reunión de urgencia para abordar la crisis.
Las conversaciones previstas en Washington entre Líbano e Israel corren ahora el riesgo de suspenderse, según fuentes diplomáticas. El primer ministro israelí no ha hecho declaraciones públicas sobre la orden de evacuación, aunque el portavoz militar aseguró que la medida es temporal y se revisará en función de la evolución sobre el terreno.




