Al menos 31 personas han muerto y 40 han resultado heridas en ataques israelíes contra el sur de Líbano, según informó el Ministerio de Salud libanés este miércoles 27 de mayo. Las víctimas se producen en el marco de una nueva ofensiva terrestre israelí que avanza hacia el norte del sur de Líbano, acompañada de una oleada de órdenes de evacuación forzosa en las zonas ya ocupadas.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) han intensificado los bombardeos aéreos y las incursiones terrestres, lo que ha provocado un aumento de las bajas civiles. El ataque más mortífero de la jornada se concentró en una zona residencial, aunque las autoridades libanesas no han especificado el lugar exacto.

La escalada se produce en el contexto del conflicto entre Israel y Hezbolá, que ha recrudecido en las últimas semanas. Las órdenes de evacuación emitidas por el Ejército israelí afectan a varias localidades del sur del país, donde la población civil se ve atrapada entre los combates. La comunidad internacional ha instado a la moderación, pero la violencia no cesa.

Desde el recrudecimiento de las hostilidades, los enfrentamientos han desplazado a decenas de miles de personas y han causado centenares de víctimas mortales, en su mayoría civiles. Las organizaciones humanitarias denuncian que los ataques contra infraestructuras civiles y las evacuaciones forzadas podrían constituir violaciones del derecho internacional. El Gobierno libanés ha solicitado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para frenar la escalada, mientras que Washington ha reiterado su apoyo a la seguridad de Israel.