Las fuerzas israelíes bombardearon este jueves las inmediaciones del hospital Hiram de Tiro, en el sur de Líbano, en una nueva jornada de ataques que dejaron al menos 13 muertos en distintas zonas del país. El hospital, que ya había sido alcanzado en semanas anteriores, volvió a ser objetivo de los bombardeos israelíes en el marco de la invasión del sur libanés.

Los ataques se concentraron en el sur y el este de Líbano, donde según fuentes sanitarias libanesas se registraron la mayoría de las víctimas mortales. Entre los fallecidos hay tanto civiles como combatientes de la milicia chií Hezbolá, aunque la distribución exacta no ha sido precisada por ninguna de las partes.

El Ejército israelí sostiene que sus operaciones se dirigen exclusivamente contra Hezbolá y que toma medidas extraordinarias para evitar dañar a civiles. Sin embargo, la reiteración de ataques contra infraestructuras sanitarias, especialmente el hospital de Tiro, contradice según diversas organizaciones internacionales esa versión oficial.

Ataques reiterados contra hospitales

El hospital Hiram, uno de los principales centros sanitarios de la ciudad costera de Tiro, ya había sufrido daños en bombardeos anteriores. La comunidad internacional ha denunciado en repetidas ocasiones que los ataques contra instalaciones médicas vulneran el derecho internacional humanitario, que protege de forma especial a hospitales y ambulancias en tiempo de conflicto.

El Ministerio de Salud libanés confirmó que el ataque de este jueves afectó a la entrada del hospital y causó daños en el acceso principal, aunque no se reportaron víctimas dentro del centro. Las autoridades libanesas han instado a la comunidad internacional a presionar a Israel para que cese los bombardeos contra la red sanitaria del sur del país.

La invasión israelí de Líbano, lanzada a principios de año, tiene como objetivo declarado debilitar la capacidad militar de Hezbolá. Sin embargo, el elevado número de víctimas civiles y la destrucción de infraestructuras críticas han generado una creciente condena internacional, sin que hasta ahora se haya producido un cambio significativo en la estrategia israelí.