El Ejército israelí ha ampliado sus operaciones militares en el sur de Líbano, emitiendo órdenes de evacuación para 29 aldeas el 14 de junio de 2026, en el marco de la escalada del conflicto con Hezbolá. La medida coincide con un ataque mortal en Beirut el día anterior, lo que sugiere una intensificación coordinada de las operaciones israelíes más allá de la frontera de Gaza.
Según comunicados oficiales de las Fuerzas de Defensa de Israel, las evacuaciones afectan a localidades situadas en la zona fronteriza, donde los enfrentamientos con la milicia chií se han recrudecido en las últimas semanas. El ejército israelí no ha especificado el número de civiles desplazados, pero fuentes locales citadas por la agencia Reuters calculan que decenas de miles de personas podrían verse afectadas.
Una escalada regional sin precedentes
Los ataques israelíes se producen después de meses de hostilidades crecientes en la frontera norte de Israel. Aunque la atención internacional se ha centrado en la guerra en Gaza, el sur de Líbano se ha convertido en un segundo frente activo. La orden de evacuar 29 aldeas es la más amplia desde la guerra de 2006 y refleja la determinación de Tel Aviv de despejar la franja fronteriza de presencia de Hezbolá.
Según un portavoz de la ONU para asuntos humanitarios, «el acceso humanitario a las zonas afectadas es limitado debido a los bombardeos y al cierre de carreteras».
La ONU, a través de su Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), ha expresado su preocupación por el impacto civil de las operaciones. El portavoz de la OCHA señaló que el temor es que se produzca una catástrofe humanitaria si la comunidad internacional no interviene.
Mientras tanto, Hezbolá ha respondido con lanzamientos de cohetes contra el norte de Israel, lo que ha llevado al Ejército israelí a reforzar sus sistemas de defensa aérea. La escalada ha generado llamados internacionales a la moderación, pero hasta el momento no se vislumbran avances diplomáticos concretos.




