El Ministerio de Exteriores de Irán ha anunciado este jueves que planea cobrar tarifas por los servicios prestados a los buques que transiten el estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más estratégicas del mundo por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo global. La medida, según explicó el portavoz de la diplomacia iraní, Kazem Gharibabadi, no afectará al derecho de paso inocente reconocido por el derecho internacional.

No se trata de un peaje por el tránsito, sino por los servicios que prestamos, declaró el portavoz en rueda de prensa en Teherán.

El estrecho de Ormuz, que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán, canaliza cerca de 17 millones de barriles diarios de crudo. La decisión iraní supone un incremento de la presión sobre la navegación en la zona y se produce en plenas negociaciones con Estados Unidos.

Exigencia de descongelación de activos

En paralelo, Irán ha instado a Washington a liberar al menos el 50% de sus activos congelados en el exterior, inmediatamente después de la firma de un memorando de entendimiento. Gharibabadi no precisó el montante total de esos fondos, pero fuentes diplomáticas iraníes indicaron que la cantidad asciende a varios miles de millones de dólares bloqueados desde hace años por sanciones estadounidenses.

El anuncio supone un endurecimiento de la postura iraní respecto al control del estrecho, un punto de fricción recurrente en la relación con Estados Unidos y sus aliados regionales. Teherán busca así aumentar sus ingresos y utilizar su posición geográfica como palanca de presión en el marco de las conversaciones bilaterales, según analistas citados por la prensa local.