El fabricante estadounidense General Motors ha activado este martes la funcionalidad de carga bidireccional vehículo-red (vehicle-to-grid, V2G) para sus clientes de vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento doméstico. El anuncio, realizado en un evento en San Francisco, busca que las baterías de los coches eléctricos compensen la creciente demanda eléctrica de los centros de datos de inteligencia artificial, según ha informado la compañía.

La unidad GM Energy permitirá que los propietarios de modelos como el Chevrolet Silverado EV o el GMC Hummer EV devuelvan electricidad a la red durante los picos de consumo. La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia para integrar la movilidad eléctrica con la infraestructura energética, en un contexto en el que el consumo de los centros de datos de IA se ha convertido en una preocupación creciente para las autoridades estadounidenses.

GM no ha especificado el número de usuarios que podrán acceder inicialmente al servicio ni las tarifas previstas. Sin embargo, la activación de la funcionalidad V2G supone un hito en la industria del automóvil, ya que convierte a los vehículos eléctricos en activos de la red eléctrica, una posibilidad técnica que hasta ahora solo había sido explorada por fabricantes como Nissan o Ford.

La compañía ha señalado que los vehículos con capacidad V2G podrán suministrar hasta 9,6 kilovatios de potencia en corriente alterna, suficiente para alimentar una vivienda media durante varias horas. GM Energy también ha anunciado la ampliación de su sistema de almacenamiento doméstico, que podrá combinarse con paneles solares para maximizar la autonomía energética de los hogares.

La decisión de GM llega en un momento en que el despliegue de la inteligencia artificial está disparando la demanda eléctrica en Estados Unidos. Según datos de la Agencia Internacional de la Energía, los centros de datos consumirán el 6% de la electricidad del país en 2026, frente al 2,5% de 2022. Para el fabricante, aprovechar las baterías de los vehículos eléctricos como almacenamiento distribuido puede aliviar la presión sobre las redes sin necesidad de construir nuevas centrales de gas.

Con esta medida, GM busca posicionarse como un actor clave no solo en la automoción sino también en el sector energético, en un momento en que la electrificación del transporte y la expansión de la IA están redefiniendo los patrones de consumo eléctrico.