La inteligencia artificial (IA) está comenzando a analizar conversaciones en tiempo real durante las evaluaciones de desempeño laboral, una tecnología que promete mayor objetividad pero que también genera serias preocupaciones sobre privacidad y sesgo. Así lo refleja un artículo publicado este martes por IEEE Spectrum, que describe un escenario en el que un empleado se sienta ante su escritorio para una revisión de desempeño mientras un sistema de IA analiza la conversación.

Según la publicación, el modelo puede detectar señales sutiles como la vacilación en la voz, los cambios de postura o la caída de los hombros, indicios que para un ojo humano podrían sugerir estrés. Sin embargo, la IA entrenada únicamente para clasificar emociones como «feliz» o «triste» pierde esos matices: registra las palabras y una sonrisa, y sigue adelante, ignorando que el trabajador está cansado, desconcentrado o al borde del agotamiento.

La promesa de objetividad frente al riesgo de sesgo

Las empresas tecnológicas que desarrollan estos sistemas defienden que la IA puede eliminar sesgos humanos en las evaluaciones, al basarse en datos objetivos en lugar de impresiones subjetivas. No obstante, los críticos advierten que los algoritmos pueden reproducir y amplificar los mismos prejuicios que pretenden corregir, especialmente cuando se entrenan con datos históricos que reflejan discriminación racial, de género o de otro tipo.

La capacidad de la IA para «leer la sala» —es decir, interpretar el lenguaje corporal y el tono de voz— plantea además un debate ético sobre la vigilancia en el entorno laboral. En EE.UU., donde esta tecnología se está implantando con mayor rapidez, los sindicatos y defensores de la privacidad han alzado la voz ante la posibilidad de que los empleados sean evaluados sin su consentimiento explícito o sin entender cómo funcionan los sistemas.

Implicaciones globales para el mercado laboral

Aunque el epicentro del desarrollo está en Estados Unidos, las implicaciones son globales. En España y Latinoamérica, donde la adopción de herramientas de IA en recursos humanos crece rápidamente, el debate sobre la regulación de estas tecnologías cobra fuerza. Expertos consultados por IEEE Spectrum subrayan que, sin una supervisión humana adecuada, los sistemas de IA pueden tomar decisiones que afectan la carrera de un trabajador basándose en interpretaciones erróneas.

Imagínate sentarte en tu escritorio e iniciar sesión para una revisión de desempeño, con un sistema de IA analizando la conversación.

Por ahora, la tecnología sigue en fase de desarrollo, pero el artículo de la prestigiosa revista de ingeniería advierte que su implementación masiva podría redefinir la relación entre empleadores y empleados. La clave, según los analistas, estará en establecer marcos legales que protejan los derechos de los trabajadores sin frenar la innovación.