Estados Unidos emplea apenas la mitad de la capacidad de su red eléctrica, según un análisis publicado este martes por IEEE Spectrum. La infrautilización, causada por cuellos de botella regulatorios, falta de inversión en infraestructura y un diseño obsoleto del mercado eléctrico, amenaza con frenar la expansión de centros de datos de empresas como Google, Amazon y Microsoft, así como la electrificación general de la economía.
La demanda de electricidad de los centros de datos en el país podría crecer entre un 15% y un 20% anual, pero la capacidad de transmisión disponible no supera el 50% de la instalada. El estudio advierte que, según la mayoría de los indicadores, Estados Unidos parece encaminado a no satisfacer la nueva demanda de electricidad en los próximos cinco años.
El papel de las tecnologías disponibles
Ian Magruder, fundador de la coalición Utilize Coalition con sede en Washington D.C., señala que construir nuevas centrales y líneas de transmisión no es la única solución. Magruder, que anteriormente fue director de movilización de mercado en Rewiring America, afirma que desplegar un conjunto de tecnologías ya disponibles podría liberar gran parte de esa capacidad ociosa.
La coalición cuenta con el respaldo de Google, Tesla, el fabricante de sistemas HVAC Carrier y varias otras compañías. La propuesta se centra en modernizar la gestión de la red y eliminar trabas regulatorias para aprovechar mejor la infraestructura existente, en lugar de apostar únicamente por nuevas construcciones.
La situación tiene implicaciones globales: si Estados Unidos no logra ampliar su capacidad efectiva, los centros de datos podrían ralentizar su crecimiento, lo que afectaría a la competitividad tecnológica y a la transición energética en mercados interconectados como el europeo.




