El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reivindicó en la noche del 2 de junio varios ataques contra objetivos en territorio ruso, entre ellos una terminal petrolera en San Petersburgo. El ataque, que no causó víctimas mortales, obligó al principal aeropuerto de la ciudad a cerrar durante varias horas, según confirmaron fuentes del Gobierno regional ruso.
La acción militar ucraniana se produce horas antes de la apertura del Foro Económico Internacional de San Petersburgo, conocido como el Davos de Putin, una cumbre anual con la que el Kremlin busca atraer inversiones extranjeras y proyectar una imagen de normalidad. El ataque a la terminal petrolera, clave para la exportación de crudo ruso a Europa, golpea directamente la infraestructura energética del país y supone un desafío directo a Moscú en su propio territorio.
El Ministerio de Defensa ruso ha prometido represalias por el ataque, que calificó de «acto terrorista» en un comunicado oficial. La terminal atacada forma parte de la red logística de la empresa estatal rusa Transneft, encargada del transporte de petróleo por oleoducto. El cierre del aeropuerto de San Petersburgo, uno de los más transitados de Rusia, afectó a decenas de vuelos nacionales e internacionales.
Zelenski, en un mensaje difundido por la Presidencia ucraniana, justificó los ataques como parte de la «estrategia de desgaste» contra la maquinaria bélica rusa. Este es el primer ataque ucraniano de envergadura contra la ciudad natal del presidente Vladímir Putin desde el inicio de la guerra, en febrero de 2022.
El foro económico de San Petersburgo, que debía inaugurarse este jueves, reúne a representantes de más de 60 países, aunque las sanciones occidentales han reducido significativamente la asistencia de delegaciones europeas y estadounidenses. La cumbre es considerada un escaparate de la política exterior rusa y un termómetro de las relaciones económicas internacionales en un contexto de aislamiento parcial.




