El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado este jueves con tomar la isla iraní de Kharg, la principal terminal petrolera de Irán, y ha anunciado una tercera noche consecutiva de bombardeos contra el país persa. La declaración, realizada el 11 de junio de 2026, supone una peligrosa escalada en el conflicto entre ambas naciones.
«Tomaremos la isla de Kharg», afirmó Trump, según fuentes de la Casa Blanca. La isla, situada en el Golfo Pérsico, maneja aproximadamente 2 millones de barriles diarios, lo que representa cerca del 90% de las exportaciones de crudo iraní. Su captura por parte de Estados Unidos podría disparar el precio del petróleo a niveles récord y desatar una crisis en el estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del consumo mundial de hidrocarburos.
Una escalada sin precedentes
La advertencia de Trump se produce después de dos noches de bombardeos estadounidenses contra Irán, en lo que Washington presenta como un intento de forzar un cambio de régimen o concesiones en el programa nuclear iraní. Analistas en Estados Unidos señalan que la toma de Kharg sería una operación de enorme riesgo, ya que la isla está fuertemente defendida y cualquier ataque podría desencadenar una respuesta masiva de Teherán.
We will be taking Iran’s Kharg Island
La comunidad internacional ha reaccionado con alarma ante la amenaza de Trump. La Unión Europea ha instado a la contención, mientras que Rusia y China han condenado lo que consideran una «agresión unilateral». Por su parte, Irán ha advertido que cualquier intento de ocupar la isla tendrá consecuencias devastadoras para la estabilidad regional y el suministro energético mundial.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, no ha confirmado si se prepara un desembarco anfibio, pero fuentes del Pentágono indican que se han desplegado fuerzas de élite en la región. La situación sigue siendo extremadamente tensa, con ambos bandos en máxima alerta.




