El Gobierno de Argelia ha endurecido las exigencias contra el blanqueo de capitales al imponer seis nuevas obligaciones a los profesionales de la contabilidad, en un intento por abandonar la «lista gris» del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), el organismo mundial que supervisa la lucha contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo.

La medida, anunciada el 11 de junio de 2026, se enmarca en un paquete más amplio de reformas legislativas que Argelia viene adoptando desde que fue incluida en esa lista en octubre de 2024. Según fuentes oficiales del Ministerio de Finanzas argelino, ya en enero de 2025 se constituyó un grupo de trabajo para reforzar el marco normativo.

Lutter contre le blanchiment d’argent et sortir de la liste grise du GAFI

Las nuevas obligaciones, que afectan a todos los contables colegiados en el país, incluyen la identificación de clientes, la conservación de registros durante al menos cinco años, la declaración de operaciones sospechosas, la designación de un responsable interno de cumplimiento normativo, la formación continua del personal en materia de prevención del blanqueo, y la colaboración con las autoridades financieras en inspecciones y requerimientos de información.

Argelia busca así cumplir con los 40 estándares técnicos del GAFI y evitar las consecuencias económicas y reputacionales que conlleva permanecer bajo vigilancia reforzada, como el encarecimiento del crédito internacional y la desconfianza de los inversores extranjeros. La lista gris incluye a países que, sin ser considerados de alto riesgo, presentan deficiencias estratégicas en sus sistemas antilavado.