La autoridad suiza de adquisiciones, Armasuisse, y el fabricante europeo de defensa KNDS han suscrito un contrato integral para la venta de 32 obuses sobre ruedas montados sobre el vehículo blindado Piranha IV (DONAR 10×10, según la designación de KNDS). El acuerdo, firmado el 12 de junio de 2026, tiene como objetivo reforzar la artillería del Ejército suizo con sistemas modernos de fuego indirecto.

KNDS actuará como contratista principal del programa, mientras que la filial suiza GDELS-Mowag será la subcontratista responsable del chasis portador. Según Armasuisse, las primeras entregas están previstas a partir de 2031, con una duración estimada del programa que se extenderá hasta mediados de la década de 2030.

Una apuesta por la movilidad y la potencia de fuego

Los obuses sobre ruedas Piranha IV, con un calibre de 155 mm, ofrecen una combinación de alta movilidad táctica y capacidad de fuego sostenido. El sistema monta el módulo de artillería DONAR, desarrollado por KNDS, que permite una cadencia de hasta seis disparos por minuto y un alcance máximo de más de 40 kilómetros con munición asistida.

La decisión de Suiza de adquirir estos sistemas responde a la necesidad de modernizar su artillería de campaña, actualmente basada en obuses remolcados M-109 de origen estadounidense, que datan de la década de 1970. El contrato incluye también un lote inicial de munición, simuladores, formación y soporte logístico, según detalló la autoridad suiza en un comunicado oficial.

El acuerdo representa un importante espaldarazo a la industria de defensa suiza. GDELS-Mowag, con sede en Kreuzlingen, es un referente en la fabricación de vehículos blindados sobre ruedas, y su participación en el programa garantiza que la producción genere empleo y valor añadido en el país alpino. La empresa ya ha suministrado previamente variantes del Piranha a las fuerzas armadas suizas.

Desde una perspectiva geopolítica, la compra subraya la apuesta de Berna por mantener una capacidad artillera autónoma y actualizada, en un contexto europeo marcado por el aumento del gasto en defensa tras la invasión rusa de Ucrania. Suiza, aunque no pertenece a la OTAN, ha incrementado su presupuesto militar y busca reforzar su disuasión convencional.