El fabricante europeo de defensa KNDS ha anunciado este martes en la feria Eurosatory de París la firma de un contrato con el Ministerio de Defensa de Malasia para el suministro de 18 obuses autopropulsados Caesar. La adquisición, valorada en varios cientos de millones de euros, supone la culminación de un largo proceso de selección para la modernización de la artillería malasia, en un contexto de tensiones regionales en el sudeste asiático.
El sistema Caesar, montado sobre un camión de 6×6, ofrece movilidad táctica y capacidad de disparo de proyectiles de calibre 155 mm a distancias de hasta 40 kilómetros. La versión adquirida por Kuala Lumpur incluye blindaje adicional y sistemas de comunicación integrados, según fuentes de la compañía consultadas durante la feria.
Un proceso de selección prolongado
El concurso para la compra de obuses autopropulsados se remonta a varios años atrás, y Malasia barajó opciones de fabricantes chinos, turcos y surcoreanos antes de decantarse por el Caesar francés. La decisión final se tomó tras evaluaciones técnicas comparativas y pruebas de tiro realizadas en 2025. El contrato incluye un paquete de apoyo logístico, formación de tripulaciones y repuestos para los próximos cinco años, según especificó la empresa.
La elección del Caesar responde a su probada eficacia en combate y a su facilidad de despliegue en el teatro de operaciones del sudeste asiático, donde la movilidad es clave.
El anuncio se produce en un momento en que varios países del sudeste asiático están incrementando sus capacidades militares ante la pugna estratégica entre China y Estados Unidos en la región. Malasia, que mantiene reclamaciones marítimas en el mar de China Meridional, ha priorizado la modernización de sus fuerzas terrestres para disuadir incursiones y proteger sus plataformas energéticas.
Implicaciones regionales
El Caesar se suma a otros sistemas occidentales en el arsenal malasio, como los aviones de combate Su-30 MKM de origen ruso y las fragatas de la clase Lekiu de diseño británico. La compra refuerza la tendencia de Malasia a diversificar sus fuentes de suministro militar para no depender de una sola potencia. KNDS, por su parte, consolida su presencia en Asia Pacífico, donde ya ha vendido obuses Caesar a Indonesia y Tailandia.
La entrega de las primeras unidades está prevista para finales de 2027, según el calendario anunciado por el director de ventas internacionales de KNDS, quien no descartó opciones de ampliación del pedido en el futuro. El contrato incluye, además, una cláusula de transferencia de tecnología para que Malasia pueda realizar el mantenimiento de los sistemas en sus propios talleres.




