El Ministerio de Defensa de Rusia ha anunciado este lunes la liberación del asentamiento de Tikhonovka, en la República Popular de Donetsk (RPD), en el marco de la ofensiva que las fuerzas rusas mantienen en el este de Ucrania. La conquista de esta localidad supone un avance táctico en el control del Donbás, aunque las autoridades ucranianas no han confirmado la pérdida del enclave.

El parte castrense ruso no ha precisado el número de efectivos implicados ni las bajas registradas en la operación, ni tampoco si la localidad fue tomada sin resistencia o tras un combate. Tikhonovka se suma a otras pequeñas poblaciones que Moscú ha reivindicado en las últimas semanas en la región de Donetsk, donde la presión rusa se ha intensificado desde principios de año.

La información procede exclusivamente de fuentes militares rusas, en un conflicto donde ambas partes suelen ofrecer versiones contradictorias. Desde Kiev no ha habido reacción oficial hasta el momento sobre la supuesta caída de Tikhonovka.

El avance ruso en Donetsk forma parte de una estrategia más amplia para consolidar el control sobre el Donbás, objetivo declarado por el Kremlin desde el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022. Analistas militares ucranianos y occidentales señalan que las fuerzas rusas han incrementado el ritmo de sus operaciones en el frente oriental en las últimas semanas, aprovechando la escasez de munición y personal en el bando ucraniano.

Por su parte, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania no ha emitido comunicado alguno sobre la situación en Tikhonovka. En su informe diario de situación, publicado cerca del mediodía del lunes, las autoridades ucranianas reportaron combates en varias localidades de los sectores de Pokrovsk y Kurajove, sin mencionar específicamente la pérdida de Tikhonovka.

La imposibilidad de verificar de forma independiente el control territorial en zonas de guerra activa es una constante en este conflicto. Organizaciones como el Institute for the Study of War (ISW) utilizan imágenes satelitales y reportes de fuentes abiertas para evaluar el control real, pero los cambios en la línea del frente suelen ser confirmados con días o semanas de retraso.