Un bebé palestino de siete meses, Sam Fahd Abu Haikal, ha muerto tras recibir un impacto de bala en la cabeza por parte de fuerzas israelíes en Cisjordania. El suceso ocurrió el 8 de junio de 2026 cuando la familia viajaba en un vehículo por la zona de Tel Rumeida, al sur de Hebrón, según informaron fuentes palestinas.

El ataque ha provocado una oleada de condenas y ha reavivado las críticas internacionales contra la actuación del ejército israelí en los territorios ocupados. Las circunstancias exactas del tiroteo no han sido aclaradas, pero testigos presenciales señalaron que los soldados abrieron fuego contra el coche sin mediar advertencia previa.

La muerte del lactante se produce en un contexto de escalada de la violencia en Cisjordania, donde las operaciones militares israelíes se han intensificado en los últimos meses. Organizaciones de derechos humanos han denunciado en repetidas ocasiones el uso desproporcionado de la fuerza por parte del Ejército israelí contra la población civil palestina.

El Gobierno de la Autoridad Nacional Palestina ha calificado el hecho como un «asesinato deliberado» y ha instado a la comunidad internacional a intervenir. Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel no han emitido un comunicado oficial sobre el incidente.

La comunidad internacional, incluida la Unión Europea, ha expresado su consternación y ha pedido una investigación independiente que esclarezca los hechos. Este episodio se suma a la larga lista de víctimas mortales en el conflicto palestino-israelí, que desde octubre de 2023 ha dejado miles de fallecidos en la región.