El director general de la Agencia Nacional de Regulación de Actividades Relacionadas con el Cannabis (ANRAC) de Marruecos, Mohamed El Guerrouj, afirmó el sábado en Casablanca que el país dispone de un marco normativo y una oferta disponibles para el cannabis terapéutico. La declaración se produjo durante la primera jornada científica sobre el uso terapéutico del cannabis, organizada en la capital económica marroquí.
Marruecos dispone hoy de un marco preparado y de una oferta disponible y regulada en materia de cannabis terapéutico.
El anuncio supone un paso firme del reino alauí en el mercado legal global del cannabis medicinal, un sector en expansión que países como España, Canadá o Uruguay ya han comenzado a explotar. Marruecos, históricamente uno de los mayores productores de hachís, busca ahora reconvertir su industria hacia usos médicos y científicos.
Un sector estratégico para Marruecos
Desde la legalización parcial del cannabis para usos terapéuticos, cosméticos e industriales en 2021, el país ha creado la ANRAC y ha establecido un sistema de licencias para cultivadores y empresas. Según El Guerrouj, la oferta marroquí ya está preparada para satisfacer la demanda internacional, con estándares de calidad y trazabilidad exigidos por los mercados europeos.
El potencial económico es considerable: se estima que el mercado europeo de cannabis medicinal podría mover más de 20.000 millones de euros anuales en la próxima década. Marruecos compite directamente con España, que también ha apostado por este cultivo en regiones como Cataluña, y con Portugal, que lidera las exportaciones a la UE.
El posicionamiento de Marruecos, según analistas del sector, se basa en su larga tradición agrícola, su clima favorable y la experiencia de sus cultivadores, lo que le otorga ventajas comparativas frente a otros países mediterráneos.




