El Gobierno de Corea del Sur ha anunciado este lunes un plan para construir submarinos de propulsión nuclear, un movimiento estratégico destinado a reforzar la disuasión frente a las amenazas de Corea del Norte. Según informó Seúl, el primer submarino de la serie se lanzará a mediados de la década de 2030 y entrará en servicio a finales de la misma década.
La decisión representa un salto cualitativo en la capacidad militar surcoreana. Hasta ahora, la Armada de Corea del Sur solo ha operado submarinos convencionales diésel-eléctricos. El nuevo programa de submarinos nucleares busca dotar al país de una capacidad de disuasión más creíble frente al arsenal en expansión de Corea del Norte, que incluye misiles balísticos y nucleares.
Según el cronograma oficial, el primer submarino está programado para su lanzamiento en 2035 y su comisionamiento en 2039. Seúl no ha revelado el número total de unidades previstas ni el presupuesto estimado del programa, aunque fuentes del Ministerio de Defensa surcoreano apuntan a que el proyecto requerirá una inversión multimillonaria.
Contexto regional y reacciones
El anuncio se produce en un momento de tensión regional creciente, con Corea del Norte intensificando sus pruebas de misiles y China expandiendo su presencia naval en el mar de China Meridional. La decisión de Seúl podría tensar aún más las relaciones con Pekín, que tradicionalmente se opone a la proliferación de submarinos nucleares en la región. Además, Pyongyang ha calificado repetidamente cualquier refuerzo militar surcoreano como una provocación.
Seúl ha subrayado que el programa se desarrollará en plena cooperación con Estados Unidos, su principal aliado. El Gobierno surcoreano ya ha obtenido de Washington la autorización para la transferencia de tecnología de propulsión nuclear, un paso diplomático delicado que requirió meses de negociaciones. El primer submarino podría estar operativo a finales de la próxima década, lo que supondría un cambio significativo en el equilibrio de poder en el noreste asiático.




