El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha dado la orden de prepararse para otros dos o tres años de guerra, según fuentes gubernamentales. La directiva llega en un momento de creciente fatiga bélica y fisuras internas en el liderazgo del país, señalaron las mismas fuentes.

La decisión implica una revisión en profundidad de la estrategia militar y de la capacidad de resistencia del país, que lleva más de cuatro años en conflicto desde la invasión rusa de febrero de 2022. Zelenski, que ha basado su mandato en la resistencia frente a Moscú, afronta ahora presiones internas por la prolongación de la guerra y el desgaste social.

Fatiga bélica y tensiones internas

Según las fuentes, la orden de prepararse para un conflicto largo no solo responde a la situación en el frente, sino también a la necesidad de gestionar las divisiones políticas y sociales que la guerra ha generado. Ucrania ha dependido en gran medida de la ayuda militar y financiera occidental, cuyo flujo se ha vuelto más errático conforme la guerra se alarga.

Zelenski ha dado la orden de prepararse para otros dos o tres años de guerra, en medio de una creciente crisis interna que amenaza la cohesión del liderazgo ucraniano.

La portavoz de la Presidencia ucraniana, Yulia Svyrydenko, no confirmó ni desmintió la información, pero subrayó que «Ucrania está preparada para luchar el tiempo que sea necesario» y que «la unidad del país es inquebrantable». Sin embargo, los analistas señalan que las tensiones internas son crecientes, con críticas de sectores políticos y militares a la gestión del conflicto.

La noticia llega mientras el ejército ucraniano mantiene una presión limitada sobre las líneas rusas en el este y el sur del país, pero sin lograr avances significativos. La perspectiva de dos o tres años más de guerra supone un desafío para la moral de la población y la cohesión del Estado ucraniano.