Una investigación publicada este jueves revela que YouTube, la plataforma de vídeos propiedad de Google, está generando ingresos con canales gestionados por personas y organizaciones iraníes sancionadas por el Gobierno de Estados Unidos. El estudio, realizado por un equipo de investigadores independientes, identifica docenas de canales monetizados cuyos titulares figuran en las listas negras del Departamento del Tesoro estadounidense por sus vínculos con el régimen de Teherán.

La investigación, publicada el 11 de junio, señala que los canales acumulan millones de visualizaciones y generan ingresos publicitarios que podrían estar fluyendo hacia entidades sujetas a sanciones económicas. Entre los sancionados figuran miembros de la Guardia Revolucionaria iraní, empresarios vinculados al programa nuclear y medios de comunicación afines al Gobierno persa.

El informe destaca que algunos canales llevaban activos más de cuatro años sin ser identificados por los sistemas de cumplimiento de YouTube. Los canales operan bajo nombres que eluden los filtros automáticos, lo que subraya las dificultades de las grandes tecnológicas para aplicar las sanciones impuestas por Washington, que prohíben a empresas estadounidenses realizar transacciones comerciales con personas o entidades incluidas en las listas de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).

Un fallo en el sistema de cumplimiento

YouTube dispone de mecanismos para bloquear cuentas de personas y entidades sancionadas, pero la investigación sugiere que estos sistemas no están detectando una parte significativa de los canales. Según los investigadores, la plataforma podría estar violando las normas de sanciones, lo que expone a Google a un posible escrutinio regulatorio y a multas millonarias. La compañía no ha hecho comentarios sobre el informe.