El presidente chino, Xi Jinping, ha visitado Corea del Norte para reunirse con el líder Kim Jong-un en una cumbre de dos días que busca consolidar la alianza estratégica entre ambos países. Se trata del primer viaje de Xi a Pyongyang desde 2019, y el contexto geopolítico ha cambiado significativamente en esos siete años, según fuentes diplomáticas.

Durante el encuentro, las delegaciones abordaron la ampliación de la cooperación en comercio, agricultura, construcción y tecnología, así como el fortalecimiento de los intercambios en los ámbitos diplomático, policial y militar. De forma destacada, el ministro de Defensa chino, Dong Jun, y su homólogo norcoreano, No Kwang-Chol, participaron en algunas de las sesiones, lo que subraya la dimensión castrense de la alianza.

Visita al monumento a los caídos

Como gesto simbólico, Xi y Kim visitaron la Torre de la Amistad, un monumento en la capital norcoreana erigido en honor a los soldados chinos que lucharon en la Guerra de Corea (1950-1953). La imagen de ambos líderes juntos ante el memorial refuerza el vínculo histórico entre los dos países, que comparten una frontera y una alianza formal sellada en 1961.

La cumbre se produce en un momento de tensión regional, con Corea del Norte intensificando sus pruebas de misiles y China buscando coordinar posturas en seguridad regional y en el programa nuclear norcoreano. Según analistas citados por la prensa china, el encuentro permitirá a Pekín y Pyongyang presentar un frente unido ante Estados Unidos y sus aliados en la región.