El presidente chino, Xi Jinping, ha elogiado una «nueva visión» para las relaciones entre Estados Unidos y China durante la visita de su homólogo estadounidense, Donald Trump, según informaron fuentes oficiales este jueves. El encuentro, celebrado el 14 de mayo, abordó cuestiones clave como la crisis energética provocada por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán en el Estrecho de Ormuz, así como el estatus de Taiwán.

Xi destacó la importancia de este nuevo enfoque bilateral en un contexto de tensiones globales. «Hemos discutido una nueva visión para nuestras relaciones, basada en el respeto mutuo y la cooperación», declaró el mandatario chino, según el comunicado oficial difundido por la agencia estatal Xinhua. Trump, por su parte, calificó la reunión de «productiva» y subrayó la necesidad de encontrar soluciones conjuntas a los desafíos energéticos y de seguridad.

El Estrecho de Ormuz y la crisis energética

Uno de los temas centrales del encuentro fue la situación en el Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del crudo mundial. La escalada del conflicto entre EE.UU., Israel e Irán ha disparado los precios del petróleo y amenaza la estabilidad energética global. Pekín, que depende en gran medida de las importaciones de crudo de Oriente Próximo, busca garantías de que el flujo no se interrumpa.

Hemos discutido una nueva visión para nuestras relaciones, basada en el respeto mutuo y la cooperación.

Taiwán, punto de fricción

Otro asunto espinoso fue el estatus de Taiwán. Xi reiteró la posición china de que la isla es parte inalienable de su territorio y advirtió contra cualquier apoyo estadounidense a la independencia taiwanesa. Trump, según fuentes de la Casa Blanca, reafirmó el compromiso de Washington con la política de «una sola China», pero también subrayó la importancia de mantener la estabilidad en el estrecho de Taiwán.

La visita de Trump a China, la primera desde que regresó a la presidencia en enero de 2025, busca aliviar las tensiones comerciales y de seguridad entre las dos potencias. Ambos líderes acordaron mantener canales de comunicación abiertos y explorar áreas de cooperación, como la inteligencia artificial y el cambio climático.