La plataforma de mensajería WhatsApp ha presentado este lunes una moción de desacato ante un tribunal federal de Estados Unidos contra la empresa israelí NSO Group, a la que acusa de haber violado una orden judicial que le prohibía atacar sus servidores. La demanda, presentada en el Distrito Norte de California, alega que NSO llevó a cabo nuevos ataques de spear-phishing contra usuarios de la aplicación, pese a que una orden de cese y desistido de 2023 ya le impedía utilizar sus herramientas para comprometer la infraestructura de WhatsApp.

Según la documentación presentada por la compañía propiedad de Meta, los nuevos ataques se habrían producido después de que el tribunal emitiera una orden permanente contra NSO en 2023. La moción de desacato solicita que el juez declare a la empresa israelí en violación de dicha orden y le imponga sanciones adicionales.

WhatsApp está presentando una moción de desacato contra NSO por violar una orden judicial que le prohíbe atacar WhatsApp.

NSO Group, conocida por desarrollar el software de espionaje Pegasus, ha sido objeto de múltiples litigios y sanciones por el uso de sus herramientas contra periodistas, activistas y políticos de todo el mundo. El caso de WhatsApp es uno de los más emblemáticos: en 2019, la empresa de mensajería demandó a NSO por haber utilizado una vulnerabilidad de la aplicación para instalar Pegasus en los teléfonos de aproximadamente 1.400 usuarios.

La orden de 2023, que ahora NSO habría vulnerado, le prohibía de forma permanente cualquier acceso no autorizado a los servidores de WhatsApp. La compañía israelí, que ha negado reiteradamente las acusaciones, se enfrenta ahora a la posibilidad de ser declarada en desacato, lo que podría conllevar multas millonarias e incluso medidas más restrictivas sobre su actividad comercial.

La noticia llega en un momento de creciente regulación del spyware comercial a nivel global. Varios gobiernos, entre ellos el estadounidense y los de la Unión Europea, han puesto en la mira a empresas como NSO Group, cuyas herramientas han sido vinculadas con violaciones de derechos humanos y espionaje político.

WhatsApp ha reiterado su compromiso con la seguridad de sus más de 2.000 millones de usuarios y ha asegurado que seguirá utilizando todos los recursos legales a su alcance para proteger su plataforma contra ataques de terceros.