El desarrollador de módulos de aterrizaje lunares Astrobotic ha sido adquirido por Voyager Technologies con el objetivo de acelerar el escalado de sus operaciones ante la creciente demanda de la NASA en el marco de su iniciativa de bases lunares, según informó la empresa este viernes. La operación, cuyo importe no se ha hecho público, llega en un momento clave para la industria lunar civil.
Un paso adelante en el programa CLPS
Astrobotic es uno de los socios principales del programa Commercial Lunar Payload Services (CLPS) de la NASA, un modelo de contratación pública de servicios de transporte lunar a través de empresas privadas. La compañía ‒con sede en Pittsburgh, Pensilvania‒ ha desarrollado el módulo de aterrizaje Peregrine, que ya ha transportado carga científica y comercial a la superficie de la Luna.
La venta a Voyager Technologies, según fuentes próximas a la operación, permitirá a Astrobotic acceder a una mayor capacidad de fabricación y financiación para cumplir con los plazos y volúmenes que exigen los contratos gubernamentales. Voyager Technologies es un grupo industrial estadounidense con presencia en los sectores aeroespacial, de defensa y energía.
Implicaciones para la industria lunar europea
La consolidación en el sector del transporte lunar podría afectar a las empresas europeas y españolas que participan en la cadena de suministro de estos programas. Compañías como la española GMV o la alemana OHB mantienen acuerdos de colaboración con Astrobotic para el desarrollo de cargas útiles y sistemas de navegación, según fuentes del sector consultadas por este periódico.
La NASA prevé realizar múltiples misiones de superficie lunar en los próximos años dentro del programa Artemisa, que aspira a establecer una presencia humana sostenible en el satélite. La demanda de capacidad de transporte de carga se ha disparado, lo que ha llevado a la agencia espacial estadounidense a aumentar los contratos CLPS.
Astrobotic ya completó una misión a la Luna en 2024 con el módulo Peregrine, que transportó instrumentos científicos de la NASA y cargas comerciales, aunque el aterrizaje no fue completamente exitoso. La empresa ha seguido trabajando en mejoras técnicas para las siguientes misiones contratadas.




