Una lucha de poder entre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y la alta representante para la Política Exterior, Kaja Kallas, está minando la capacidad de la Unión Europea para proyectar una posición unificada en el exterior, según medios y fuentes diplomáticas consultadas en Bruselas.

La rivalidad, que enfrenta a dos de las figuras más influyentes del bloque, se produce en un momento de máxima tensión geopolítica, cuando la UE debe responder a desafíos como la guerra en Ucrania, las tensiones con China y la inestabilidad en Oriente Próximo. Las discrepancias se centran en el control de la agenda diplomática y en quién debe liderar las iniciativas comunitarias en materia de política exterior.

Von der Leyen, al frente del ejecutivo comunitario, ha buscado asumir un papel protagonista en las relaciones internacionales, mientras que Kallas, designada para coordinar la política exterior, considera que sus competencias están siendo invadidas. Esta pugna interna ha provocado mensajes contradictorios y retrasos en la toma de decisiones, según las fuentes.

El enfrentamiento se ha intensificado en las últimas semanas, con filtraciones a la prensa y reuniones paralelas que evidencian la falta de sintonía entre ambos equipos. El resultado, advierten los analistas, es una Europa más débil y menos influyente en un escenario global que exige unidad.

La presidenta de la Comisión ha buscado asumir un papel protagonista en las relaciones internacionales, mientras que la alta representante considera que sus competencias están siendo invadidas. La pugna ha provocado mensajes contradictorios y retrasos en la toma de decisiones comunitarias en materia de política exterior, según fuentes diplomáticas en Bruselas.