Un vídeo difundido por una organización no gubernamental israelí ha desmentido la versión oficial del ejército israelí sobre la muerte del bebé palestino Sam Abou Haikal, asesinado por disparos de un soldado israelí. Las imágenes contradicen directamente la afirmación militar de que el vehículo en el que viajaba la familia se dirigía contra el militar, que habría actuado en legítima defensa.

La grabación, hecha pública esta semana, muestra la secuencia real de los hechos: el vehículo familiar circulaba a baja velocidad y no realizó ninguna maniobra que pusiera en peligro al soldado. El menor, de apenas meses de edad, murió en el acto por el impacto de una bala, según fuentes médicas palestinas consultadas por la ONG.

El ejército israelí había justificado inicialmente el disparo alegando que el conductor había intentado atropellar al soldado. Sin embargo, el vídeo —que ya acumula millones de visualizaciones en redes sociales— ha provocado una oleada de indignación, tanto en Cisjordania como en la comunidad internacional. La ONG israelí que difundió las imágenes, especializada en documentar actuaciones militares, exigió una investigación independiente.

El caso de Sam Abou Haikal no es un hecho aislado. La violencia contra civiles palestinos en los territorios ocupados ha sido denunciada en repetidas ocasiones por organismos como la ONU y Amnistía Internacional, que señalan que la impunidad de los soldados israelíes es la norma.

El Gobierno israelí no ha comentado todavía la difusión del vídeo, aunque el Ministerio de Defensa israelí indicó que se ha abierto una investigación interna sobre el incidente, ocurrido el pasado 8 de junio en las afueras de Hebrón.