El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, ha informado este 10 de julio de que el balance provisional de los terremotos que han sacudido el país asciende a 3.889 fallecidos y 16.740 heridos. La cifra supone un incremento significativo respecto a los primeros recuentos ofrecidos por las autoridades venezolanas.
Los seísmos, de gran magnitud, han afectado a varias regiones del país caribeño, provocando el derrumbe de numerosas edificaciones y dejando a miles de personas sin hogar. Los equipos de rescate continúan trabajando en las zonas más devastadas, mientras el Gobierno venezolano ha solicitado ayuda internacional para hacer frente a la emergencia.
Rodríguez no ha precisado la fecha exacta de los terremotos ni las localidades más afectadas, pero ha instado a la población a mantener la calma y ha asegurado que se están desplegando todos los recursos disponibles para atender a los damnificados. 16.740 heridos reciben atención médica en hospitales y centros de salud improvisados, según el balance oficial.
La magnitud de la catástrofe ha conmocionado a la sociedad venezolana, que ya atravesaba una grave crisis económica y social. Organismos internacionales como la ONU y la Cruz Roja han ofrecido su colaboración para las labores de auxilio y reconstrucción, según ha trascendido de fuentes diplomáticas.
Venezuela no había registrado una catástrofe sísmica de esta envergadura en décadas. El país se encuentra en una zona de actividad tectónica moderada, aunque los terremotos de gran magnitud son poco frecuentes en su territorio. Las autoridades continúan evaluando los daños materiales, que podrían ascender a miles de millones de dólares, según estimaciones preliminares no oficiales. La comunidad internacional ha comenzado a movilizar ayuda humanitaria, mientras el Ejecutivo venezolano coordina las tareas de rescate con los gobiernos regionales.
El presidente de la Asamblea Nacional ha concluido su intervención apelando a la solidaridad internacional y recordando que Venezuela necesita con urgencia equipos de rescate, medicinas y alimentos para los damnificados. La prioridad inmediata, ha dicho, es localizar a los desaparecidos y proporcionar cobijo a los más de 50.000 desplazados que han perdido sus hogares, según fuentes de protección civil citadas por medios locales.




