La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha calificado como una muestra de la «crisis de hegemonía» que atraviesa Estados Unidos los informes sobre una posible anexión del país caribeño como el estado número 51 de la Unión. Las declaraciones se producen después de que un periodista estadounidense afirmara, tras conversar con el presidente Donald Trump, que la Administración estadounidense estaría «considerando seriamente» la incorporación de Venezuela.
Un gesto de presión geopolítica
Según Rodríguez, estas informaciones evidencian una estrategia de presión por parte de Estados Unidos, pero también ponen de manifiesto la debilidad del liderazgo estadounidense en la región. «No es más que un síntoma de la crisis hegemónica que vive el imperio», señaló la mandataria encargada, en declaraciones recogidas este sábado por medios locales.
Los amagos de anexión de Venezuela reflejan la crisis hegemónica de EE.UU. y la resistencia regional, un tema central para el realismo geopolítico.
Una experta citada por Rodríguez, cuyo nombre no fue precisado, sostiene que el planteamiento de anexión, lejos de ser una opción realista, busca «desviar la atención de los problemas internos de Estados Unidos» y «amedrentar a los gobiernos soberanos de América Latina».
La reacción de Venezuela
El Gobierno venezolano ha rechazado categóricamente cualquier posibilidad de anexión. Delcy Rodríguez aseguró que Venezuela defenderá su independencia y su soberanía «por encima de cualquier circunstancia», y llamó a la comunidad internacional a «no normalizar estas amenazas imperiales».
El periodista que difundió la información, vinculado a un canal conservador estadounidense, no ha ofrecido más detalles sobre la supuesta conversación con Trump, lo que ha generado escepticismo entre analistas internacionales. Hasta el momento, la Casa Blanca no ha emitido ningún comunicado oficial al respecto.




