Vecinos de un refugio de vida silvestre situado en la frontera entre México y Estados Unidos han presentado una demanda contra SpaceX por supuestas violaciones de derechos medioambientales en la base Starbase, en Texas. La acción legal, interpuesta el 12 de junio de 2026, busca impedir que la compañía de Elon Musk se expanda sobre terrenos protegidos tras un acuerdo alcanzado con el Gobierno de Donald Trump.
Los demandantes, residentes de la zona colindante al refugio, alegan que las operaciones de la empresa afectan gravemente el ecosistema local. Según los denunciantes, los constantes lanzamientos de cohetes y las explosiones asociadas no solo degradan el hábitat natural, sino que también suponen un riesgo para la seguridad de las personas que viven en las inmediaciones.
El litigio, que se tramita en los tribunales de Texas, enfrenta a SpaceX con la comunidad local, mientras la empresa prosigue con sus planes de expansión en la Starbase, considerada un centro neurálgico para el programa espacial de Musk. El caso podría sentar un precedente sobre la regulación ambiental de actividades espaciales en Estados Unidos, un aspecto que también preocupa a países como España, donde el creciente número de lanzamientos desde instalaciones como el puerto espacial de El Hierro o la base de Huelva obliga a revisar las normativas de protección ecológica.
La semana pasada, el Gobierno español anunció la creación de un grupo de trabajo para evaluar el impacto ambiental de las futuras misiones espaciales comerciales, en un contexto de auge de empresas como PLD Space o la propia SpaceX, que ya ha manifestado interés en operar desde territorio español. El fallo del tribunal texano podría servir de referencia para futuras regulaciones en España.




