Una investigación publicada este jueves revela que el empresario marroquí Yariv Elbaz actuó como intermediario entre Estados Unidos y Marruecos para conseguir el reconocimiento estadounidense de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. La operación de lobby, que se remonta a antes del anuncio oficial de 2020, muestra la influencia de Rabat en la política exterior de Washington y expone la falta de contrapeso español en la región.
Según la investigación, Elbaz propuso sus buenos oficios para convencer a la administración estadounidense de que respaldara la posición marroquí en el conflicto del Sáhara. El movimiento de Rabat para ganar apoyos internacionales se intensificó en los meses previos al reconocimiento formal de la soberanía sobre el territorio, un hecho que reconfiguró el equilibrio diplomático en el norte de África.
Implicaciones para España
Para España, la maniobra tiene graves implicaciones estratégicas. Históricamente, Madrid ha mantenido una posición de neutralidad activa en el conflicto saharaui, abogando por una solución negociada bajo el marco de la ONU. Sin embargo, la capacidad de Marruecos para influir directamente en la Casa Blanca sin intermediación europea ni española demuestra un desequilibrio de poder que debilita la posición española en el Sáhara y en sus relaciones con ambos países.
La investigación no precisa cifras ni los términos exactos del acuerdo alcanzado, pero subraya que la intermediación de Elbaz fue clave para allanar el camino hacia el reconocimiento de la soberanía marroquí, un movimiento que Estados Unidos oficializó en diciembre de 2020 a cambio de la normalización de relaciones con Israel.
El caso de Elbaz pone de relieve cómo los lobistas privados pueden moldear la política exterior estadounidense en regiones sensibles, en este caso con un impacto directo sobre los intereses españoles en el Magreb.




