Una nueva fase de la misión de la Flotilla de la Libertad ha partido este viernes desde el puerto turco de Marmaris con el objetivo de romper el bloqueo naval israelí sobre la Franja de Gaza. La expedición está compuesta por 59 embarcaciones: cinco veleros de la Freedom Flotilla Coalition (FFC) y 54 botes de la Global Sumud Flotilla (GSF), según informaron los organizadores.

Una misión que desafía el cerco israelí

La iniciativa busca visibilizar la crisis humanitaria en Gaza y forzar la entrada de ayuda, a pesar del ataque del Ejército israelí contra 22 embarcaciones de la GSF el pasado 29 de abril, cuando las autoridades israelíes interceptaron y atacaron a varios botes en aguas internacionales, según denunciaron los activistas. La operación de este viernes supone el mayor despliegue coordinado hasta la fecha para desafiar el cerco marítimo que Israel impone sobre el enclave palestino desde 2007.

Los organizadores aseguran que la flotilla navega bajo el amparo del derecho internacional, que garantiza la libertad de navegación en aguas internacionales. Israel, por su parte, considera que cualquier aproximación marítima a Gaza constituye una violación de su bloqueo y ha advertido que interceptará las embarcaciones si intentan entrar en la zona restringida.

El convoy partió al mediodía desde Marmaris, en la costa suroccidental de Turquía, y avanza lentamente hacia el Mediterráneo oriental. Según fuentes de la FFC, las embarcaciones transportan suministros médicos, alimentos y materiales de construcción, aunque el principal objetivo es simbólico: demostrar que el bloqueo puede ser desafiado.