Una delegación de colaboradores del Congreso de Estados Unidos ha visitado este jueves 9 de julio la ciudad de Dakhla, en la región del Sáhara Occidental, para conocer los principales proyectos económicos de la zona. La visita, que se enmarca en la creciente cooperación bilateral entre Washington y Rabat, busca promover inversiones y consolidar el reconocimiento estadounidense de la administración marroquí en el territorio.
Proyectos estratégicos sobre el terreno
Durante el recorrido, la delegación ha podido examinar el avance de grandes infraestructuras, como el puerto Dakhla Atlántica, considerado uno de los proyectos emblemáticos del plan de desarrollo regional. La iniciativa, impulsada por el gobierno marroquí, pretende convertir a Dakhla en un polo logístico y comercial de referencia en la fachada atlántica africana.
La visita se produce después de que Estados Unidos reconociera oficialmente en 2020 la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, un gesto que Rabat ha tratado de reforzar con giras periódicas de representantes políticos y económicos estadounidenses. La presencia de personal del Congreso sobre el terreno constituye un respaldo simbólico de alto valor diplomático para Marruecos, que busca atraer capital extranjero a la región.
Según fuentes del gobierno marroquí, la delegación ha mostrado un interés particular por las oportunidades de inversión en energías renovables, pesca y turismo. El puerto de Dakhla Atlántica, cuyo coste total se estima en varios miles de millones de dólares, aspira a ser un centro de conexión entre Europa, África y América.
La visita no ha pasado desapercibida para el Frente Polisario y Argelia, que mantienen su reivindicación de autodeterminación para el Sáhara Occidental. Sin embargo, la administración de Donald Trump sentó un precedente clave al firmar el reconocimiento marroquí, y la actual administración de Joe Biden no ha revertido la medida, a pesar de las críticas internacionales.




