Un tribunal de Estados Unidos ha suspendido las sanciones que la administración estadounidense había impuesto a Francesca Albanese, relatora especial de la ONU para los territorios palestinos. La decisión, tomada el 14 de mayo de 2026, supone un revés judicial para el Gobierno estadounidense, que había calificado las medidas como de «grado terrorista» contra la diplomática italiana.

Albanese había sido sancionada por su labor en Naciones Unidas, donde ha documentado y denunciado presuntos crímenes de guerra de Israel contra la población palestina. Las sanciones incluían la congelación de activos y la prohibición de entrada en territorio estadounidense. La relatora, designada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en 2022, ha sido una voz crítica tanto con Israel como con la administración estadounidense por su apoyo militar al Estado hebreo.

El tribunal, cuya identidad no ha sido revelada, consideró que las sanciones vulneraban principios de libertad de expresión y el derecho al trabajo de Naciones Unidas. La suspensión es temporal a la espera de una resolución definitiva. Según fuentes judiciales, el fallo se basa en la inmunidad diplomática y en la protección que el Derecho Internacional otorga a los funcionarios de la ONU.

Hasta el momento, ni el Departamento de Estado ni la Casa Blanca han emitido comentarios sobre la suspensión. La embajada de Estados Unidos ante la ONU declinó hacer declaraciones. Por su parte, Albanese celebró la decisión en redes sociales:

«La justicia prevalece. La verdad no puede ser silenciada con sanciones. Seguiré cumpliendo con mi mandato hasta que cese la impunidad en Palestina.»

El caso ha reabierto el debate sobre el uso de sanciones unilaterales contra funcionarios internacionales. Organizaciones de derechos humanos, como Human Rights Watch y Amnistía Internacional, han instado a la administración estadounidense a retirar definitivamente las sanciones. La decisión final del tribunal se espera en los próximos meses.