En 1999, un agricultor donó 87 acres de terreno a una pequeña localidad de Texas con el compromiso de que se convirtieran en un parque público. Veintisiete años después, el Ayuntamiento ha vendido la parcela a un promotor anónimo por 10 millones de dólares (unos 9,2 millones de euros) para erigir un centro de datos, según ha trascendido este lunes.
La pugna entre el interés comunitario y la infraestructura digital
La decisión municipal pone de manifiesto la tensión creciente entre los espacios de uso público y la imparable demanda de suelo para infraestructura digital crítica. La ciudad, cuyo nombre no ha sido revelado, ha justificado la operación como una vía para incrementar los ingresos fiscales y atraer inversión tecnológica, en detrimento de la voluntad original del donante.
El agricultor, fallecido años atrás, cedió los terrenos con la condición expresa de que se destinaran a uso recreativo. Sin embargo, las autoridades locales han argumentado que el desarrollo de centros de datos genera empleo y riqueza en una zona que, de otro modo, carecería de alternativas económicas sólidas. El precio de venta, 10 millones de dólares, supone unos 115.000 dólares por acre, muy por encima del valor medio del suelo rústico en la región.
El auge de los centros de datos en Texas
Texas se ha convertido en uno de los destinos preferidos para la instalación de centros de datos en Estados Unidos, gracias a la abundancia de terreno, los incentivos fiscales y la disponibilidad energética. Desde 2020, la superficie dedicada a estas infraestructuras se ha duplicado en el Estado, según datos de la consultora JLL. El caso de esta pequeña localidad ilustra cómo la fiebre digital está reconfigurando el uso del suelo incluso en comunidades rurales.
La operación ha reabierto el debate sobre la prevalencia de los intereses privados sobre los acuerdos comunitarios, en un contexto donde la creciente demanda de capacidad de procesamiento y almacenamiento de datos presiona a los gobiernos locales para priorizar usos tecnológicos frente a espacios verdes o recreativos.




