Por primera vez en la historia, un avión F-35B Lightning II de la Aeronautica Militare italiana ha operado desde una autopista habilitada como pista de aterrizaje. El hito tuvo lugar el 22 de mayo de 2026 en Finlandia, en el marco del ejercicio Imminent Field 26, según informaron fuentes del Estado Mayor de la Defensa italiano.

La operación forma parte de la doctrina de bases aéreas dispersas que impulsa la OTAN para reducir la vulnerabilidad de sus activos ante ataques enemigos. En lugar de depender de aeródromos fijos y fácilmente identificables, los cazas pueden despegar y aterrizar en tramos de carretera rectos y reforzados, lo que multiplica las opciones de despliegue y supervivencia.

Un salto táctico para la Alianza

El F-35B, la variante de despegue corto y aterrizaje vertical (STOVL) del caza furtivo estadounidense, es especialmente apto para este tipo de misiones por su capacidad de operar desde espacios reducidos. Durante el ejercicio, los pilotos italianos ejecutaron aproximaciones y despegues desde un tramo de autopista finlandesa previamente cerrado al tráfico y adecuado para la ocasión.

Finlandia, miembro de la OTAN desde abril de 2023, ha apostado por entrenar con sus aliados en condiciones realistas para reforzar la disuasión en el flanco nororiental de la Alianza. La elección del F-35B italiano no es casual: Roma es uno de los principales operadores del programa Joint Strike Fighter en Europa, con 15 unidades ya entregadas de un total de 30 previstas.

El ejercicio Imminent Field 26 incluyó también misiones de reabastecimiento en tierra, rearme rápido y coordinación con controladores aéreos avanzados, todo ello desde la autopista. La capacidad de operar desde carreteras no es nueva en la aviación militar —Suecia y Finlandia la practican desde la Guerra Fría—, pero la integración del caza de quinta generación supone un salto cualitativo.

Implicaciones para España y la industria

España, que participa en el programa europeo de cazas Eurofighter Typhoon y prevé la llegada de sus propios F-35 en la próxima década, sigue de cerca estas pruebas. La doctrina de bases aéreas dispersas podría aplicarse también en territorio español, donde carreteras rectas en zonas llanas como Extremadura o Castilla-La Mancha ofrecen tramos viables para operaciones de emergencia.

El éxito de la operación consolida al F-35 como la columna vertebral del poder aéreo aliado y refuerza la interoperabilidad entre los miembros de la OTAN. Según fuentes del Ministerio de Defensa finlandés, ejercicios como Imminent Field 26 se repetirán anualmente para mantener la preparación ante cualquier escenario de conflicto.