Un dron de combate ucraniano impactó el pasado 30 de mayo contra el edificio de la turbina del bloque 6 de la central nuclear de Zaporiyia, según confirmó el director general de la corporación rusa Rosatom, Alexéi Lijachev. El ataque, que ya ha sido calificado por Moscú como un acto de terrorismo nuclear, se produjo en una de las mayores instalaciones de este tipo en Europa, bajo control ruso desde 2022, y ha elevado la tensión internacional ante el riesgo de una catástrofe radiactiva.

Detalles del ataque

Lijachev precisó que el artefacto explotó tras alcanzar la turbina del sexto reactor, el más moderno de los seis reactores VVER-1000 que componen la central. Aunque el sistema de refrigeración del reactor no resultó dañado directamente, el impacto en la turbina supone un riesgo de daños colaterales en los sistemas de seguridad, según fuentes de la agencia nuclear rusa. De momento, no se ha informado de víctimas ni de aumentos en los niveles de radiación, pero tanto Moscú como el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) siguen de cerca la situación.

Un dron de combate ucraniano golpeó el edificio de la turbina de la central nuclear de Zaporiyia.

Reacción internacional

El Kremlin ha calificado el ataque de «provocación peligrosa» y ha instado a la comunidad internacional a condenar lo que considera una escalada deliberada. Por su parte, Ucrania no se ha pronunciado oficialmente sobre el incidente, aunque en el pasado ha negado ataques directos a la central. El OIEA ha señalado que mantiene contacto con ambas partes para evaluar la seguridad de la instalación. La central de Zaporiyia, que ya sufrió cortes de suministro eléctrico y daños en infraestructuras auxiliares durante la guerra, vuelve a estar en el epicentro de la preocupación nuclear.