Las autoridades de Abu Dabi han informado de que un dron kamikaze impactó contra un generador eléctrico situado fuera del perímetro interior de la planta nuclear de Barakah, en la región de Al Dhafra (Emiratos Árabes Unidos). El ataque, ocurrido el 17 de mayo de 2026, no causó víctimas ni afectó a la seguridad radiológica de la instalación, según fuentes oficiales.

Reacciones oficiales y evaluación de daños

El diario dubaití Gulf News citó a la Autoridad Federal de Regulación Nuclear (FANR), que confirmó que el ataque con dron —que calificó de unidireccional— no comprometió la seguridad de la planta ni la operatividad de sus sistemas esenciales. La FANR añadió que todos los sistemas funcionaban con normalidad desde la noche del domingo.

Hasta el momento, ningún grupo ha reclamado la autoría del ataque, que eleva la tensión en una región crítica para el suministro energético mundial.

Implicaciones geopolíticas y energéticas

La planta de Barakah, la primera instalación nuclear comercial del mundo árabe, alberga cuatro reactores APR-1400 con una capacidad combinada de 5,6 gigavatios, generando aproximadamente 40 teravatios-hora al año, lo que equivale a cerca del 25% de la electricidad de los EAU. El incidente incrementa la prima de riesgo geopolítico en los mercados de petróleo y gas, al amenazar una infraestructura clave en uno de los países estratégicos del Golfo Pérsico.

Las autoridades de Abu Dabi reportan que un dron kamikaze golpeó un generador eléctrico fuera de la planta nuclear.

La FANR subrayó que el ataque no alteró la preparación de los sistemas vitales de la central, que continúa operando con normalidad. No obstante, el suceso pone de relieve la vulnerabilidad de las instalaciones energéticas civiles en una zona donde confluyen tensiones regionales e intereses de potencias extranjeras.