La Agencia Internacional de la Energía Atómica (IAEA por sus siglas en inglés) confirmó el 18 de mayo de 2026 que los niveles de radiación en la planta nuclear de Barakah, en los Emiratos Árabes Unidos (EAU), se mantienen dentro de la normalidad tras un ataque con dron registrado el día anterior. El incidente, que causó un incendio en un generador eléctrico situado fuera del perímetro interior de la instalación, no ha provocado víctimas ni una fuga radiactiva, según las autoridades emiratíes.
El organismo internacional informó en redes sociales de que los generadores diésel de emergencia están suministrando electricidad a la Unidad 3 del complejo de cuatro reactores, ubicado a unos 140 kilómetros al suroeste de Dubái, en la costa del golfo Pérsico. La IAEA afirmó que sigue la situación de cerca y mantiene contacto constante con las autoridades de los EAU, ofreciendo asistencia en caso necesario.
El director general de la IAEA, Rafael Grossi, expresó su «grave preocupación» por el suceso y subrayó que cualquier actividad militar que amenace la seguridad nuclear es inaceptable. Grossi instó a todas las partes a evitar acciones que puedan comprometer la integridad de las instalaciones nucleares, en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas en la región.
La central de Barakah, la primera planta nuclear del mundo árabe, comenzó a operar en 2020 y suministra cerca del 25% de la electricidad de los EAU. El ataque con dron plantea interrogantes sobre la vulnerabilidad de infraestructuras estratégicas ante nuevas amenazas, en un momento en que la energía nuclear adquiere mayor relevancia en la transición energética global.




