Un dron impactó este domingo en el perímetro exterior de la planta nuclear de Barakah, en Emiratos Árabes Unidos, provocando un incendio que fue controlado sin que se registraran víctimas ni daños en el núcleo del reactor, según informó la Autoridad de Energía Atómica de EAU. El ataque, ocurrido en 17 de mayo de 2026, no ha sido reivindicado hasta el momento, pero se produce en un contexto de máxima tensión regional, con bombardeos israelíes simultáneos en Gaza y Líbano.

La instalación de Barakah, única planta nuclear operativa en el mundo árabe, genera el 25% de la electricidad del país y representa un activo estratégico para la seguridad energética de Emiratos. Las autoridades locales aseguraron que «el incendio fue controlado y la seguridad nuclear no se vio comprometida», aunque la preocupación por una escalada crece en la comunidad internacional.

Escalada en Oriente Medio

El ataque con dron coincide con nuevos bombardeos israelíes que dejaron al menos cuatro palestinos muertos en Gaza, según fuentes palestinas, y ataques contra Líbano a pesar del alto el fuego vigente. Medios iraníes, por su parte, acusaron a Washington de no ofrecer «concesiones tangibles» en la respuesta estadounidense a la propuesta de Teherán, lo que añade un nuevo foco de fricción diplomática.

La planta de Barakah se ha convertido en un símbolo del programa nuclear pacífico emiratí y del equilibrio energético en la región. Cualquier amenaza a su integridad tiene implicaciones directas para el suministro energético global, así como para la estabilidad de Oriente Medio. España, como socio energético de Emiratos y país con intereses en la región, sigue de cerca la evolución de los acontecimientos.