Un avión de combate de la Fuerza Aérea francesa derribó el lunes un dron que penetró en el espacio aéreo de Letonia desde Rusia, en una misión de vigilancia de la OTAN. En paralelo, fragmentos de otro dron fueron hallados en un campo de Moldavia tras una explosión, sin causar víctimas, según informaron las autoridades locales y las fuerzas armadas letonas.

Las fuerzas armadas de Letonia confirmaron el derribo del dron, de origen ruso, y señalaron que el caza francés actuó en el marco del destacamento de policía aérea de la Alianza en la región báltica. Es la primera vez que un avión de la OTAN derriba un aparato ruso sobre territorio de un Estado miembro desde el inicio de la guerra en Ucrania, en febrero de 2022. El incidente eleva el riesgo de una escalada directa entre Moscú y la Alianza.

Explosión en Moldavia y reacciones

Las autoridades de Moldavia informaron del hallazgo de restos de un dron en un campo cerca de la frontera con Ucrania, tras una explosión que no causó víctimas. El artefacto habría ingresado en el espacio aéreo moldavo desde Ucrania, en un contexto de constantes incursiones de drones rusos durante los ataques contra infraestructura ucraniana. Moldavia, que no pertenece a la OTAN, ha denunciado repetidas violaciones de su espacio aéreo por misiles y drones a lo largo del conflicto.

El Ministerio de Defensa ruso no se ha pronunciado sobre los hechos. Fuentes militares apuntan a que ambos incidentes estarían vinculados a operaciones ofensivas rusas contra Ucrania que han afectado a países vecinos. La presencia de drones militares en el espacio aéreo de los limítrofes con Rusia ha avivado la preocupación de que la guerra se extienda más allá de las fronteras de la OTAN.

El derribo se produce en un momento de máxima tensión entre la OTAN y Rusia, con Moscú acusando a la Alianza de ser parte activa en el conflicto ucraniano. Para España, miembro de la Alianza que ha contribuido con tropas y sistemas de defensa aérea al flanco este, la noticia subraya el compromiso con la defensa colectiva del artículo 5 del Tratado de Washington. Las autoridades españolas han reiterado su apoyo a la integridad territorial de los aliados bálticos y han condenado cualquier violación del espacio aéreo de la OTAN.

Implicaciones para la seguridad regional

Letonia, junto con Estonia y Lituania, ha reforzado su vigilancia aérea con el apoyo de aliados como Francia, que mantiene cazas Rafale en la base de Ämari, en Estonia. La Alianza ya había incrementado su presencia en el flanco este tras la invasión rusa de Ucrania, pero el derribo de este lunes marca un punto de inflexión en la intercepción de amenazas. Analistas militares consultados por la agencia Reuters señalan que la OTAN debe ahora evaluar si el derribo fue una respuesta proporcionada o si abre la puerta a una nueva fase de confrontación directa.