Un bombardero Boeing B-52H Stratofortress de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF) se estrelló este lunes, 16 de junio de 2026, poco después de despegar de la Base Aérea Edwards, en California. El accidente, ocurrido durante un vuelo de prueba, ha causado la muerte de las 8 personas que viajaban a bordo: 6 militares y 2 empleados de Boeing.

La base informó mediante un comunicado que el siniestro se produjo a las 11:20 a.m. hora local, tras el despegue. Los equipos de emergencia fueron desplegados de inmediato al lugar del accidente, aunque no se reportaron sobrevivientes. Las causas del siniestro aún no han sido determinadas, y se ha abierto una investigación para esclarecer lo ocurrido.

Este accidente golpea a uno de los pilares históricos del poder aéreo estratégico estadounidense, el B-52H, que lleva en servicio desde la década de 1950 y sigue siendo un componente clave de la flota de bombarderos de la USAF. El vuelo siniestrado era una misión de prueba, lo que subraya la implicación directa de la estructura de pruebas de vuelo de la Fuerza Aérea, con base en Edwards.

La presencia de dos empleados de Boeing a bordo indica la naturaleza del vuelo, probablemente relacionado con labores de mantenimiento, modernización o verificación técnica del aparato. La compañía no ha emitido aún un comunicado oficial, pero se espera que coopere con las autoridades en la investigación.

El accidente se produce en un contexto en el que la USAF mantiene el B-52H en servicio activo, con planes de mantenerlo operativo hasta la década de 2050 gracias a sucesivas actualizaciones. La pérdida de una aeronave de este tipo y, sobre todo, de su tripulación, supone un duro revés para la Fuerza Aérea y para la industria aeronáutica estadounidense.