Se cumplen 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, y los analistas de seguridad ya buscan el próximo gran cisne negro global. Un artículo de análisis publicado este jueves por The Cipher Brief sostiene que el próximo shock global no será otro ataque terrorista de escala comparable, ni un ciberataque, ni siquiera una nueva pandemia. El riesgo, según la publicación, es el uso de armas nucleares, facilitado por actitudes más laxas de líderes mundiales menos responsables y por la falta de comprensión popular y de temor real hacia estas armas.

El texto se publica cuando la prensa internacional prepara ya los contenidos para el 25º aniversario del 11-S, que se cumplirá este otoño. Según el análisis, la mayoría de los medios asumen que el foco debe estar en Afganistán y en la amenaza renovada del Estado Islámico en la provincia de Jorasán (ISIS-K) y de los restos de Al Qaeda. Un informe de Naciones Unidas citado en el artículo señala que ambos grupos sobreviven y prosperan en Afganistán, bajo el régimen talibán.

Una mirada más allá de los patrones conocidos

El artículo advierte que la historia tiende a no repetirse, y que el próximo gran cisne negro podría ser cualitativa y cuantitativamente distinto de las amenazas que han dominado la agenda de seguridad en las últimas dos décadas. The Cipher Brief sugiere que la comunidad de inteligencia debería prepararse para escenarios más disruptivos, que impliquen una escalada nuclear, ya sea por error, cálculo estratégico o irresponsabilidad de los líderes.

La falta de memoria colectiva sobre los efectos de las armas atómicas, combinada con la proliferación de potencias nucleares de segundo orden, eleva la probabilidad de un uso real del arma más devastadora jamás creada por el hombre. El artículo llama la atención sobre el hecho de que, a diferencia del terrorismo o las pandemias, un conflicto nuclear no dejaría espacio para la recuperación rápida ni para la continuidad del orden global tal como lo conocemos.

El próximo 11-S es improbable que sea otro ataque terrorista de escala equivalente, ni un ciberataque, ni siquiera otra pandemia. El próximo shock global podría ser el uso de armas nucleares, asistido por las actitudes más casuales de líderes mundiales menos responsables y por la falta de comprensión y temor populares.

El análisis, firmado por la redacción de The Cipher Brief, no aporta datos concretos sobre amenazas inminentes, sino que busca orientar el debate estratégico hacia escenarios de riesgo existencial que la comunidad internacional tiende a minimizar. El contexto de un mundo multipolar, con crisis en Ucrania, Oriente Próximo y el Indo-Pacífico, eleva la urgencia de esta reflexión.