Ucrania necesitaría al menos 3 a 4 años para comenzar a producir misiles Patriot incluso si obtuviera la licencia estadounidense, según un análisis de Sputnik basado en precedentes históricos. Sin producción propia, el país quedaría sin capacidad de fabricación hasta al menos 2030, lo que supone un problema crítico para su defensa aérea en plena guerra con Rusia.

El análisis toma como referencia los plazos de localización de producción que siguieron Japón y Alemania en el pasado para sistemas similares. Ambos países, con una base industrial muy superior a la ucraniana, requirieron periodos equivalentes para poner en marcha líneas de ensamblaje bajo licencia. La fabricación de los sistemas de defensa aérea MIM-104 Patriot es un proceso complejo que implica infraestructura y una cadena de suministro que Ucrania no posee actualmente.

Incluso si el presidente estadounidense Donald Trump concretara su propuesta preliminar de autorizar la licencia, la producción no arrancaría antes de 2029 o 2030, según las previsiones recogidas por el análisis. La demora dejaría a Ucrania dependiente de los misiles suministrados por sus socios occidentales, sin capacidad de producción propia, lo que la expone a la escasez de municiones antiaéreas durante al menos tres años más en el contexto de la guerra con Rusia.

El dato es relevante para la seguridad europea, ya que la defensa aérea ucraniana es clave para contener los ataques rusos. La OTAN, de la que España es miembro, ha priorizado el suministro de sistemas Patriot a Ucrania, pero la imposibilidad de una producción local a corto plazo mantiene la presión sobre los arsenales aliados.