Las fuerzas ucranianas han lanzado la madrugada de este jueves un ataque masivo con drones contra Moscú, en una de las ofensivas más ambiciosas contra la capital rusa desde el inicio de la guerra. Según informaron fuentes oficiales rusas, uno de los impactos alcanzó una refinería en las afueras de la ciudad, mientras que los tres principales aeropuertos de la capital —Sheremétievo, Domodédovo y Vnúkovo— suspendieron sus operaciones por razones de seguridad.

El Ministerio de Defensa ruso confirmó en un comunicado que los sistemas de defensa antiaérea interceptaron y destruyeron la mayoría de los drones, aunque al menos uno logró alcanzar la refinería, provocando un incendio que fue controlado por los servicios de emergencia. No se reportaron víctimas mortales, aunque sí algunos heridos leves, según las autoridades locales.

Escalada en la guerra de drones

Este ataque supone un salto cualitativo en la estrategia ucraniana, que hasta ahora había limitado las incursiones sobre Moscú a drones aislados o pequeños grupos. La magnitud de la ofensiva, no especificada en número exacto de aparatos pero calificada de ‘masiva’ por diversas fuentes, busca presionar al Kremlin en su propio territorio y demostrar la capacidad de Ucrania para golpear objetivos estratégicos a cientos de kilómetros de la línea del frente.

La refinería alcanzada, cuya identidad no ha sido revelada por las autoridades rusas, es una infraestructura clave para el suministro de combustible en la región de Moscú. El ataque se produce en un contexto de intensificación de los bombardeos mutuos sobre infraestructuras energéticas y militares, con ambos bandos buscando desgastar la capacidad logística del contrario antes de la ofensiva de verano.

La comunidad internacional, a través de la Unión Europea y la OTAN, ha mostrado su preocupación por la escalada, aunque sin condenar explícitamente el ataque ucraniano. Desde el Gobierno español, fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores señalaron que siguen la situación con atención y reiteraron su apoyo a la legítima defensa de Ucrania, dentro del derecho internacional.