Ucrania lanzó durante la noche del sábado 16 al domingo 17 de mayo de 2026 un ataque masivo con cerca de 600 drones contra varias regiones de Rusia, en lo que supone una de las mayores operaciones de este tipo desde el inicio del conflicto. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó la ofensiva como «completamente justificada», en respuesta a los bombardeos rusos que tres días antes causaron al menos 24 muertos en territorio ucraniano.

Defensas antiaéreas rusas activadas

Según informó el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado, las defensas antiaéreas fueron activadas en varias regiones, incluyendo zonas cercanas a la frontera y los alrededores de Moscú. El balance oficial ruso reporta al menos cuatro fallecidos como consecuencia del ataque, aunque no se han precisado daños materiales concretos. La oficina del presidente Zelenski confirmó la operación y la enmarcó dentro del derecho de Ucrania a defenderse.

Es una respuesta completamente justificada a la agresión rusa que sigue matando a nuestros ciudadanos.

El ataque se produce tres días después de que un bombardeo ruso contra una zona residencial en la ciudad de Járkov dejara 24 muertos y más de 40 heridos, según informó la administración regional ucraniana. Zelenski había prometido entonces una respuesta contundente. La ofensiva con drones alcanzó al menos seis regiones rusas, entre ellas Bélgorod, Kursk y Briansk, todas ellas fronterizas con Ucrania. En la región de Moscú, las defensas aéreas interceptaron varios artefactos, según fuentes del gobierno regional ruso.

Escalada en el conflicto

Este intercambio de ataques de largo alcance refleja una escalada en el conflicto, con ambas partes intensificando sus capacidades de ataque. La comunidad internacional sigue de cerca la evolución de los combates. La OTAN, a través de su secretario general, Mark Rutte, reiteró el domingo su apoyo a Ucrania, aunque evitó comentar directamente la operación. La Unión Europea, por su parte, instó a la moderación y recordó que los ataques contra infraestructuras civiles en cualquier país constituyen una violación del derecho internacional.