Las fuerzas ucranianas lanzaron un ataque masivo de drones contra la ciudad rusa de San Petersburgo durante el primer día del Foro Económico Internacional anual, según informó el Ministerio de Defensa de Rusia. El bombardeo, ocurrido el 3 de junio de 2026, buscó perturbar un evento emblemático del calendario político y económico ruso, y demuestra la creciente capacidad de Ucrania para proyectar ataques a larga distancia en territorio ruso.
Un ataque de gran escala
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus sistemas de defensa aérea interceptaron y derribaron un número significativo de drones ucranianos sobre la región de Leningrado, aunque no precisó la cifra exacta de artefactos lanzados ni los daños materiales causados. El ataque se produjo un día después de que Rusia llevara a cabo bombardeos masivos en varias regiones ucranianas, lo que sugiere una escalada recíproca en la guerra de drones entre ambos países.
San Petersburgo, la segunda ciudad más grande de Rusia y símbolo cultural e histórico, rara vez ha sido objetivo de ataques directos desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022. Elegir el foro económico, que reúne a empresarios y delegaciones internacionales, añade un componente simbólico al ataque.
Repercusiones y contexto
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó el ataque como un acto de terrorismo y advirtió que tendrá consecuencias. Por su parte, fuentes del Estado Mayor ucraniano, citadas por la agencia Interfax-Ucrania, señalaron que la operación responde a la necesidad de degradar la capacidad ofensiva rusa y demostrar que ningún punto del territorio ruso está a salvo.
El ataque se produce en un momento de tensión máxima en el frente oriental, donde las fuerzas rusas mantienen una presión constante en las regiones de Donetsk y Járkov. La capacidad de Ucrania para golpear objetivos a más de 700 kilómetros de la frontera supone un desafío logístico y estratégico para Moscú, que se ha visto obligado a reforzar la defensa aérea en torno a ciudades clave.




