La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova, ha repudiado el ataque ucraniano con drones contra una zona estudiantil en la región de Lugansk, en el este de Ucrania, según informó la diplomacia rusa este viernes 22 de mayo de 2026. El bombardeo, que las autoridades prorrusas califican como un acto de agresión contra infraestructura civil, habría dejado al menos 35 heridos, según fuentes locales.
Un ataque contra la población civil
El ataque tuvo lugar en la república autoproclamada de Lugansk, controlada por fuerzas prorrusas desde 2014. Las imágenes difundidas por los servicios de emergencia muestran daños en edificios residenciales y educativos, aunque no se ha precisado el número exacto de víctimas. Zajárova, en declaraciones recogidas por la agencia rusa Sputnik, tachó la acción de «repudiable» y la enmarcó en la estrategia de Kiev de atacar objetivos civiles ante la falta de avances en el frente.
«El régimen de Kiev continúa atacando infraestructura civil, demostrando su falta de voluntad para alcanzar una solución pacífica», afirmó la portavoz. Por su parte, Ucrania no ha asumido la responsabilidad del ataque, aunque en el pasado ha reconocido operaciones con drones en territorio controlado por Rusia.
El conflicto se intensifica en el Dombás
La región de Lugansk, junto con la de Donetsk, es escenario de los combates más duros desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022. El ataque con drones sobre la zona estudiantil se produce en un momento de máxima tensión, con ambas partes intercambiando acusaciones de ataques contra civiles. La comunidad internacional, por su parte, mantiene la condena a cualquier acción que ponga en riesgo a la población no combatiente.




