El Gobierno sueco ha anunciado este jueves, 28 de mayo de 2026, la venta a Ucrania de hasta 20 cazas Gripen, así como la entrega inminente de un primer lote de unidades de modelos más antiguos. El acuerdo, enmarcado en la cooperación militar entre Estocolmo y Kiev, supone un salto cualitativo para la Fuerza Aérea ucraniana, que hasta ahora operaba principalmente con material de la era soviética y donaciones de aliados occidentales.
Según el comunicado del Ministerio de Defensa sueco, Ucrania prevé destinar 2.500 millones de euros (2.900 millones de dólares) procedentes del préstamo de apoyo de la Unión Europea a la adquisición de estos aviones de combate. «Ucrania planea asignar 2.500 millones de euros de la UE», reza el texto oficial. El paquete incluye el suministro de los aparatos más modernos del fabricante sueco Saab, así como repuestos, entrenamiento y logística.
El anuncio se produce en un momento en que Ucrania busca reforzar su flota aérea ante la persistente superioridad aérea rusa. Los Gripen, aviones polivalentes ligeros diseñados para operar en condiciones adversas, se sumarán a los F-16 donados por Dinamarca, Países Bajos y Noruega, y a los Mirage 2000 cedidos por Francia.
La entrega de los primeros ejemplares —correspondientes a la versión Gripen C/D, ya en servicio en la Fuerza Aérea sueca— está prevista para los próximos meses. Fuentes del ministerio sueco señalaron que los pilotos ucranianos han completado la fase inicial de entrenamiento en simuladores y se preparan para maniobras reales. Se espera que los aparatos entren en combate en el segundo semestre de 2026.
El acuerdo representa un espaldarazo diplomático para Suecia, que ingresó en la OTAN en 2024, y subraya el compromiso de Estocolmo con la defensa ucraniana. Sin embargo, analistas militares advierten que la integración de los Gripen en la cadena logística ucraniana será compleja debido a la ausencia de infraestructura de mantenimiento especializada en el país.
El coste final del programa, que asciende a unos 125 millones de euros por unidad según estimaciones de fuentes de defensa, será sufragado en su mayor parte con los fondos europeos, aunque Suecia no ha descartado contribuciones bilaterales adicionales. El anuncio se produce una semana después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, solicitara a la UE un incremento del apoyo militar ante la ofensiva rusa en el este del país.




