La compañía estadounidense Uber Technologies Inc. ha anunciado el 21 de mayo de 2026 que volverá a poner en circulación sus propios vehículos autónomos, aunque no como robotaxis comerciales, según ha informado la empresa. La iniciativa se enmarca en su nuevo proyecto AV Lab, concebido para recopilar datos de conducción autónoma y mejorar las capacidades de sus múltiples socios en el sector.

Los vehículos estarán equipados con toda la sensorización típica de los coches autónomos: cámaras, lidar y radar, pero no operarán como servicio de robotaxi. Uber cuenta actualmente con ‘docenas’ de socios en este ámbito, y el objetivo del proyecto es apoyar a esos socios con datos obtenidos en condiciones reales, en lugar de competir directamente con ellos como operador de flota.

Este movimiento supone un cambio estratégico respecto a la etapa anterior de la compañía, que vendió su división de vehículos autónomos en 2020 para centrarse en la rentabilidad. Con AV Lab, Uber retoma el desarrollo interno, pero desde una posición de apoyo a terceros, buscando consolidar su papel como plataforma de movilidad en la era del coche autónomo.

La recolección de datos a gran escala permitirá a Uber ofrecer a sus socios una ventaja competitiva, al alimentar sus algoritmos con información de conducción en diversas condiciones. Aunque la compañía no ha especificado en qué ciudades desplegará los vehículos ni cuándo comenzarán a circular, el anuncio refleja la creciente importancia de los datos en la carrera por la conducción autónoma.